Respuestas

  1. Ayudar a entender el talento, porque

    Pese a los prejuicios, los niños con talentos especiales…

    … no son “físicamente débiles”

    … no son “socialmente ineptos”

    … no son “inestables emocionalmente”

    … no son “superhombres”

    … no tienen garantizado el éxito sin necesidad de atención.

    Son niños con posibilidades y necesidades, como todos, dotados de muchos talentos diferentes

  2. Intentar reconocer el talento, porque

    Los profesionales de la educación, teóricamente los más preparados, sólo acertamos en la detección del talento entre un 50% y un 60% de las ocasiones (estudios de Freeman y López Andrada)

    Es preciso aprender a descubrir el talento, o los talentos que cada niño lleva dentro

  3. Ser capaces de desarrollar el talento, porque

    “Un niño inteligente no lo es siempre y, si no recibe el apoyo adecuado, sus dotes pueden acabar por desaparecer” (Conclusiones de la IX Conferencia Mundial de niños superdotados, La Haya, 30 de julio al 2 de agosto de 1991).

    Es necesario atender al talento:

    En el ámbito escolar,  desarrollando una auténtica atención a la diversidad en las aulas y con actividades extraescolares específicas.

    Poniendo en contacto los colegios con el resto del mundo, con sus necesidades y expectativas: organizaciones, instituciones, empresas, etc.

  4. Conseguir aprovechar el talento, porque

    Un 70% de los alumnos más dotados tiene un bajo rendimiento escolar, y entre un 35% y un 50% está fracasando escolarmente. (Alumnos precoces, superdotados y de altas capacidades, CIDE, Ministerio de Educación y Cultura).

    Hay que dar respuestas a estos alumnos para que no se pierdan todas estas posibilidades, no sólo desde el punto de vista académico sino, sobre todo, humano, sin olvidar que “no educamos para tener buenos resultados escolares, sino buenos resultados vitales fuera de la escuela”. (José Antonio Marina)

  5. Devolver el talento a la sociedad, porque

    Según último informe PISA, sólo el 3% de nuestros alumnos se sitúa en los niveles más altos de resultados, lejos de los países de la OCDE que saben atender a sus alumnos sin pretender igualaciones reduccionistas.

    Necesitamos:

    “Hacer a la persona protagonista  y responsable de su propio crecimiento. Invitándola a descubrir las propias posibilidades y ponerlas al servicio de la construcción de un mundo más justo”.

    “Promover la formación de líderes comunitarios solidarios y participativos, comprometidos con la sociedad, capaces de promover procesos de transformación social”.

    Propuesta Educativa Vedruna